Cuando el reloj marca la una,
los esqueletos salen de su tumba.
Tumba, retumba, tumba, catatumba.
Cuando el reloj marca las dos,
los esqueletos comen arroz.
Tumba, retumba, tumba, catatumba.
Cuando el reloj marca las tres,
los esqueletos se ponen al revés.
Tumba, retumba, tumba, catatumba.
Cuando el reloj marca las cuatro,
los esqueletos se ponen los zapatos.
Tumba, retumba, tumba, catatumba.
Cuando el reloj marca las cinco,
los esqueletos pegan un brinco.
Tumba, retumba, tumba, catatumba.
Cuando el reloj marca las seis,
los esqueletos se ponen el jersey.
Tumba, retumba, tumba, catatumba.
Cuando el reloj marca las siete,
los esqueletos comen cacahuetes.
Tumba, retumba, tumba, catatumba.
Cuando el reloj marca las ocho,
los esqueletos se comen el bizcocho.
Tumba, retumba, tumba, catatumba.
Cuando el reloj marca las nueve,
los esqueletos muy bien se mueven.
Tumba, retumba, tumba, catatumba.
Cuando el reloj marca las diez,
los esqueletos duermen otra vez.
Tumba, retumba, tumba, catatumba.