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LA RATITA PRESUMIDA
Pulsando en estas ventanitas puedes acceder a las actividades lúdicas de la web: crucigramas, sopa de letras, completar frase, cuestionarios y muchas más.
Como te decimos todas son muy entretenidas y divertidas, tienes una escala de niveles para que elijas las que más se acople a tus gustos.
Todas las palabras puedes encontrarlas en el texto del cuento.
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Una mañana, mientras una linda ratita barría la puerta de su casita se encontró
un centimito de euro; después de pensarlo un rato y como era muy presumida decidió comprarse una cinta para el pelo.
Por la tarde se sentó en la puerta de su casa, para que pudiera ver lo guapa que estaba, todo aquel que por allí pasara.
Acertó a pasar un perrito:
-¡Hola ratita, qué guapa estás!, ¿te quieres casar conmigo?
-Y ¿qué harás por la noche? -respondió La ratita.
-Guao guao.
-¡Huyyyy, no no, que me asustarás!
Más tarde, pasó un gatito:
-¡Hola ratita qué guapa estás!, ¿te quieres casar conmigo?.
-Y ¿qué harás por la noche? -respondió La ratita.
-Miau, miau.
-¡Huyyyy, no no, que me asustarás!
Después, pasó un apuesto gallo, que dijo a nuestra ratita:
-¡Hola ratita, qué guapa estás!, ¿te quieres casar conmigo?.
-Y ¿qué harás por la noche? -respondió La ratita.
-Quíquiriqui, Quíquiriqui.
-¡Huyyyy, no no, que me asustarás!
Por último, paso un gracioso ratoncillo, que prendado de la ratita le dijo:
-¡Hola ratita, qué guapa estás!, ¿te quieres casar conmigo?.
-Y ¿qué harás por la noche? -preguntó nuestra coqueta ratita.
-Dormir y callar, dormir y callar.
-¡Pues contigo me he de casar!
Se casarón y, después de muchos años juntos, continúan hasta hoy, tan felices como el
primer día.
FIN |
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